sostenibilidad

La pandemia como oportunidad

Suele decirse que crisis representa oportunidad. La actual pandemia y sus efectos podría traer consigo la aparición de nuevas maneras de organizarnos y de relacionarnos con la naturaleza.

Mucho se ha pensado y dicho sobre lo que la actual emergencia sanitaria implica y lo que deparará para el futuro. Opiniones que contrastan y otras que coinciden. Algunas voces pesimistas proclaman una debacle inminente, mientras otros, llenos de optimismo, ven la pandemia como oportunidad para lograr un verdadero cambio hacia sociedades ecosustentables (hemos hecho hincapié en que la ecosustentabilidad genuina abarca lo ambiental, lo social y lo económico).

En momentos como estos, todos en absoluto, nos hemos visto obligados a adoptar nuevas maneras para llevar el día a día, algunas inimaginables hace unos meses. Posiblemente otros de esos nuevos hábitos los hemos venido pensando pero no los habíamos logrado completar.

¿Que cambios has hecho tú?

Por ejemplo, en muchas ciudades, incluyendo la Ciudad de México, se ha potencializado el uso de la bicicleta a partir de la implementación de medidas de distanciamiento social. ¡Nos parece fenomenal! Usar la bicicleta nos ayuda a mantener nuestra sana distancia, nos permite ejercitarnos (importantísimo para un desarrollo integral) y la contaminación, incluyendo la auditiva, se reduce. Además, creemos que es una interesante manera de crear un vínculo distinto con el entorno, con el camino.

Otro cambio que notamos es la valorización de consumir local.Por nuestra parte, entendiendo la pandemia como oportunidad, utilizamos ingredientes de productores más cercanos a nosotros. El impacto de tal acción es doble. Por una parte, el gasto de energía en el traslado de las materias primas es menor y, por otro lado, fomentamos y fortalecemos el comercio local. Lee aquí más aciones que implementamos ante la epidemia.

A su vez, el confinamiento y la distancia social, pueden hacernos repensar nuestra relación con la naturaleza, lo cual podría provocar acciones concretas de gobiernos y empresas para la conservación de nuestros ecosistemas. Lo hemos dicho, el poder de la ecosustentabilidad empresarial es fundamental para esta transición y para lograr marcos legales basados en el beneficio social, económico y medioambiental, los tres con la misma importancia.

Las relaciones laborales también han cambiado. La mayoría de quienes formamos parte del equipo de Rayito de Luna vivimos en la misma colonia. Ante la emergencia sanitaria, únicamente el laboratorio opera con las medidas de higiene y prevención óptimas para garantizar la seguridad del equipo, clientes y personal de entrega. Vemos también una oportunidad para reflexionar sobre la concentración de lugares de trabajo en ciertas zonas, lo cual trae problemas como el tráfico vehicular, además de tiempos y distancias enormes que los trabajadores deben recorrer. El home office es una opción, pero no todos los trabajos pueden hacerse en casa por diversas razones; otra alternativa podría ser distribuir a lo largo y ancho de la urbe los sitios de trabajo, en vez de concentrarlos. Tenemos menores tiempos de traslado, menos energía empleada para ello y puede haber también una mayor vinculación con la comunidad.

¿Qué sigue?

Lo siguiente será aprovechar la inercia de cambios para consolidar modelos de desarrollo ecosustentables. Sabemos que somos muchos los que sabemos del poder de lo natural, del poder de vivir y convivir en armonía y equilibrio con nuestros semejantes y con la naturaleza. Sabemos del poder de contagiar y entusiasmar. ¡Qué cada vez seamos más! Tomemos está pandemia como oportunidad.